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Halima Cuadra
12:21 pm

Viejos patrones

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Y no tiene nada que ver con los jefes de tu oficina, ni labores de costura.

Pasan los días y estas en las nubes, piensas que lo tienes todo bajo control, miras atrás y ves la persona que solías ser con casi desprecio o lástima, lo tienes todo claro y sabes que nunca más vas a caer en esos malos hábito.

Y de repente justo cuando estas a punto de lograr lo que querías te resbalas y te dejas ir, caes sin parar al fondo y te encuentras justo en el principio, ¿cómo pasó esto?

Hay una teoría que dice que el miedo más grande que tenemos todos es el miedo al éxito, ser exitoso nos asusta, lograr lo que nos propusimos nos aterra por eso nos auto saboteamos. Y sí, esta teoría suena bastante extraña…

¡Nadie en su sano juicio quiere fracasar!

Por mas extraño que suene, este miedo es real. Es difícil de ver porque se esconde detrás de otros miedos, le cambiamos el nombre, se nos escabulle entre nuestras ocupaciones, corre rápido y es difícil de agarrar.
Yo puedo reconocerme cuando estoy en el fondo, pero es la primera vez que estoy aquí con la conciencia de lo que me está pasando, sé lo que estoy haciendo y porque.

Mi plan es escribir, escribir y escribir, exorcizar mis miedos, materializarlos a través de las palabras y solo entonces escoger un plan de ataque, mi plan es sentir, solo sentir, sin juzgar, fluir.

Y eso, escribir, solo eso es mi plan, pasitos de bebe para regresar a mi camino.

Namasté,

Halima

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Halima Cuadra
4:49 pm

Se buscan actores principales

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Tengo un buen amigo que siempre pone esta frase en su estado de Facebook: “Yo soy el actor principal de mi vida”. Debo confesar que hace un tiempo cuando lo leía pensaba que era un egoísta que solo pensaba en él, hasta me molestaba. Estaba tan lejos de comprender lo que él decía.

Gracias a este camino del yoga, que he escogido para mi vida, he llegado a ser una persona muy confiada. Pienso que todos somos buenos por naturaleza hasta que se demuestre lo contrario, y cuando se demuestra lo contrario no es que esa persona sea mala sino que tiene unos motivos que no conozco.

Realmente creo que nadie se levanta en la mañana pensando como hacerle daño al de a lado, al compañero de la oficina, a su amigo, a su pareja, al perro o al gato. Nadie sale al tráfico y empieza a pitar por que te quiere molestar a ti personalmente.

La gente tiene su propia agenda en la cual tu vida y lo que tu quieras es secundario.  Y me voy a explicar un poquito más.
  • El que te está pitando lo hace por que piensa que así te vas a apurar y él o ella va a llegar a donde va más rápido.
  • Si alguien te “serrucha el piso” en la oficina, no es por que te quiere causar daño a ti, sino por que esta persona quiere escalar u obtener una mejor posición laboral, tú eres simplemente un daño colateral.
  • Si tu novia te dice que eres un mal novio por que no la escuchas (y aplica también para los casados), ella no quiere decir que tú eres una mala persona, ella quiere decir que quiere más atención.
Nada es personal, todo está teñido de nuestras intenciones, todos tenemos cosas más importantes que hacer que estar pensando en como fregar a otro.

Hace poco mi teoría fue puesta a prueba, resulta que fui digamos ¨víctima¨ de celos profesionales, yo, que no creo en los celos, no podía explicarme racionalmente como esta persona podía estar haciendo algo para dañarme deliberadamente, los celos van en contra de mi teoría.

Yo me he armado con una red de coaches, amigas y consejeras para estos y otros menesteres. Así que me fui a conversar con un grupo maravilloso de mujeres al que pertenezco, cuando llegué a la reunión con ellas sentía un gran dolor en el pecho.

Les conté lo que había pasado y les pedí su ayuda para lidiar con lo sucedido, les dije que había estado dándole vueltas al asunto y no podía ver el verdadero motivo de sus acciones y no sabía como dejarle saber a esta persona que me había herido y mucho menos como resolver el problema, les hice una descripción detallada de la relación que tengo con el agresor y les conté que si bien yo sabía que nadie hace nada para herirte, no podía entender por que estaba en esta situación.

Estas mujeres me explicaron que probablemente yo estaba causando celos con mis acciones y que por eso me habían atacado de esa manera, mi cara fue de incredulidad total, pero luego ellas añadieron: no trates de resolver la situación diciéndole como te sientes lo que debes hacer es valorizar el trabajo de esta persona y dejarle saber lo especial que es, por que realmente lo es.

Todo me hizo perfecto sentido, una vez más el “ataque”  no tenía que ver conmigo, sino con la inseguridad que esta persona estaba sintiendo en ese momento acerca de su propio desenvolvimiento, al decirme las cosas que me dijo  podía hacer ver que su labor era más importante que la mía. No es que estaba buscando que yo así lo pensará, no, ella solamente quería sentirse mejor con ella misma.

Al final de esta reunión salí sin el nudo con el que había llegado y además con mis creencias intactas: “Todos somos protagonistas de nuestra propia vida”.

Si logras hacer este pensamiento parte de tu vida te aseguro que vas a poder vivir con mucho menos rencor, rabias o al menos te puedes evitar o minimizar malos ratos.

Namasté,


Halima

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Halima Cuadra
1:01 pm

Disciplina y fuerza de voluntad

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Hay dos cosas que parecen ser claves para el buen estado físico y mental: fuerza de voluntad y disciplina. Estas palabras es lo primer que viene a mi mente cuanto tengo una tarea o meta que quiero lograr. Luego aparecen muchas excusas para no entrenar, no comer bien o no cuidar mi energía.
 
Tengo amigas que me dicen: "Es que a mi no me gustan los vegetales". A mi tampoco me gustaban, en la casa de mis padres no se comen vegetales o frutas regularmente, supongo que por que a mi mamá no le gustaban mucho.
 
Tengo otras amigas que me dicen: "odio hacer ejercicios".
 
Esta excusa me encanta: "yo no puedo hacer ejercicios por que se me ensucia el pelo y me tengo que hacer blower". Yo no soy deportista, ni maratonista, ni atleta de alto rendimiento; pero encontré dos actividades físicas que me gusta muchísimo: nadar y hacer yoga.
 
Algunos amigos me dicen: "es que para ti es fácil por que no te gusta la carne y eres bien disciplinada con lo que comes". En fin tengo un montón de estas razones por las cuales muchos que conozco no comen bien o no se ejercitan.
 
No soy una persona disciplinada definitivamente y la fuerza de voluntad no me acompaña, siempre me como un pedacito de pastel cuando voy a un cumpleaños y sigo llamando para salir a la misma amiga que me ha dejado plantada mil veces aunque me he jurado no hacerlo más.
 
Gracias a mis instructores y a mi escuela de nutrición descubrí que todo eso de la disciplina es una gran mentira. Sí, así como lees es una mentira. Yo tengo más de cuatro años de haber bajado de peso y mantenerme, quienes me conocen saben que no soy una adicta al gimnasio, todavía salgo a comer por ahí y me tomo un traguito.
 
No cambié mágicamente, lo único que cambió fue que empecé a probar los vegetales gracias a algunas nutricionistas que visité. Empecé a añadirlos a mis comidas, si de algo me sirve ser curiosa ha sido para esto: investigo miro en la web, busco recetas, si abre un restaurante de comida que no conozco voy a conocerlo, si hay una dieta nueva la pruebo.
 
Hoy en día gracias a esta práctica como más cosas que antes, pero he creado un gusto por las cosas naturales, bien preparadas, y sobre todo por cosas con buen sabor y saludables. Sigo comiendo bastante y abundante, mis amigos me dicen cariñosamente “la yogi que más come”.
 
Me niego a pensar que estar saludable debe ser complicado, me niego a pensar que tengo que pasar 3 horas en el gimnasio diarias para estar en mi peso.  Simplemente no me parece sostenible, no va con mi estilo de vida.
 
El cuerpo humano es maravilloso, entre más tiempo pasas comiendo cosas saludables más creas el gusto por ellas y menos te provoca comer comidas rápidas y procesadas. Pasa lo mismo con la actividad física, entre más lo haces más te provoca.
 
Mi recomendación es que pruebes diferentes cosas. Ve a bailar si te gusta, nadar si puedes, correr es barato, prueba el gimnasio, haz de todo hasta que te topes con algo que te encante. Una vez empieces vas a darte cuenta que la actividad física también es adictiva.

 
Entrevista a personas que ya hayan logrado lo que tú quieres lograr. Ve a una nutricionista, coach o psicólogo, busca ayuda, pero sobre todo sé muy curioso y no tomes nada como la verdad absoluta, tú eres el único que realmente se conoce y que realmente sabes como reacciona tu cuerpo.
 
La receta entonces para cumplir nuestras metas de salud, o sueños es: una vez tengas claro lo que quieres encuentra la manera mas divertida y placentera para llegar a ese fin, sino te la estas pasando bien es muy poco probable que quieras seguir haciéndolo y vas a encontrar cualquier excusa para no hacer nada.

Namasté,

Halima

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Halima Cuadra
3:50 pm

3 días después

Hace un tiempo pasé por un momento muy triste en mi vida, uno de esos momentos en donde sientes que no puedes respirar, cuando piensas que lo único que no quieres es estar solo y cuando estas acompañado lo único que quieres es estar solo. Sentí la desesperación de no poder pensar claro y solo tener en mi mente lo triste que estaba.

He pasado los últimos años de mi vida haciendo mucho estudio interior: leyendo los famosos libros de “auto-ayuda” que tanto desprecié en mis veintes, y descubriendo pasos concretos de cómo salir de una depresión. Gracias a este estudio hoy sé que las mujeres conversamos nuestros problemas y los de otros no solo por simple y banal bochinche, sino que este tipo de contacto entre amigas nos hace producir una hormona que se llama oxitocina la cual nos da una sensación de bienestar y seguridad social, estado altamente recomendado cuando estamos atravesando por un estado triste o depresivo.

En mi búsqueda de una solución rápida a mi tristeza empecé a conversar con muchas buenas amigas y amigos que tengo, tratando de generar la mayor cantidad de oxitocina posible, oí de todo tipo de buenos y amorosos consejos, pero hay uno que me quedó muy claro y fue este: “espera 3 días, no hagas nada más, sigue pensando en lo que quieras, no te castigues, solo espera 3 días y vas a ver que todo va a estar mejor”.

Esperé 3 días y ¡sí! estaba mucho mejor, no voy a decir que estaba menos triste pero tenía un plan de acción a seguir. Ese consejo resonó en mi durante esos días, me di permiso para llorar, pensar mil y un vez en lo que estaba pasando, me dio mucha libertad y al final del tercer día, aunque seguía triste,  sentí mucho optimismo y mucho amor hacia mi misma y mis sentimientos. Sabía que todo iba a estar bien.

Ese consejo ahora lo uso para todo, cuando tengo que tomar una decisión importante, espero 3 días, cuando estoy molesta con alguien y quiero gritarle cuatro verdades, espero 3 días. Cuando alguien me hiere con sus palabras, espero 3 días. En todos los casos nada más me ha traído enormes beneficios y mucha claridad en mis acciones.

En esos 3 días logro identificar mi responsabilidad sobre mis sentimientos, que lo que la gente me dice no define quien soy y separo mi ego de lo que realmente está pasando para poder estar en paz conmigo misma.
 
Estos 3 días no son mágicos, a mi me ha ayudado el hecho de estar esperando con mucha conciencia 3 días de incertidumbre o dolor para luego tomar una decisión y empezar a sanar.
 
Namasté,


Halima

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