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Halima Cuadra
6:52 pm

Ser uno mismo

Hace unos días leí una nota sobre una chica que a sus 27 años quería ligarse las trompas porque ella estaba segura que no quería tener hijos, comenté esa noticia con unos amigos y la polémica empezó.

Resulta que varios doctores se negaron a llevar a cabo el procedimiento alegando que esta chica estaba muy joven, y que quizás más adelante pudiera cambiar de parecer.

Algunos de mis amigos estaban del lado de los doctores y otros decían que la chica tenía el derecho sobre su cuerpo, que era una adulta y ella podía decidir.

En ese momento quise escribir sobre los derechos de la mujer a decidir si quiere o no tener hijos. Pensé y pensé como hacerlo de una manera políticamente correcta y no la encontré. Encontré, sin embargo, que la polémica se desata no porque la chica tenga o no razón, sino porque nos causa mucho miedo que alguien sea tan abiertamente diferente y que desafíe de esa manera lo normal. Una mujer que diga que no quiere tener hijos con tanta seguridad no es común, pudiéramos pensar que va en contra de lo que “toda mujer quiere”: ser madre.

Nos asusta que se rompan las reglas porque seguro luego de eso vendrá el caos. Cuando tenemos frente gente valiente que se atreve a vivir su verdad nos reta a vivir la nuestra. Y eso nos causa molestia.

Desafiar todos los estándares que nuestra sociedad, amigos y familiares nos establecen, y que nosotros aceptamos como reglas, es duro y asusta.

Todos tenemos diferentes dones, gustos y habilidades, unos más aceptados otros un poco mas excéntricos. No todos nos atrevemos a defender nuestros valores contra viento y marea, como la chica que quiere evitar ser madre. Pero todos tenemos la capacidad de vivir nuestra vida y expresarnos  como realmente somos.

Un día me di cuenta que aunque mi mamá siempre me dijo que no tenía porque ser igual a nadie, yo vivía según lo que la sociedad esperaba de mí y no como realmente quería. Este tipo de conducta nos enferma física, mental y espiritualmente. Yo me sentía enferma y decidí buscar ayuda.

Gracias a los consejos de diversos profesionales como: mi profesor de yoga, mi coach y mi psicóloga, pude encontrar dentro de mí el valor que necesitaba para vivir la vida que quería, haciendo lo que me daba satisfacción. Da miedo, pero buscar ayuda es importante y reconfortante.

Mi consejo es: si sientes molestia o miedo por algo que esta pasando dentro de ti, busca alguien con quien hablar. Puedes encontrar entre tus conocidos alguien que haya pasado por algo similar. Sino encuentras a nadie que le tengas la confianza suficiente para tener este tipo de conversación puedes buscar ayuda profesional. Existen muchos profesionales hoy en día que pueden guiarte, busca la opción que más se ajuste a tus creencias y forma de ser. Lo importante es que poco a poco empieces a oírte y a diferenciar tus deseos de los deseos de los demás.

Cuando decides a aceptarte como eres y serlo sin pena pasan cosas maravillosas. Te empiezas a querer a ti mismo de una manera que no pensabas que fuera posible, empiezas a ser tu mejor compañía, te diviertes solo. Lo que te permite escoger amistades más afines a ti, no pasas el tiempo con cualquiera por miedo a la soledad.
Lo único malo es que se empiezan a alejar de ti las personas que viven desde el miedo, porque los retas a ser ellos mismos. Pero no te preocupes por que en cambio empiezas a atraer gente como tú, gente que se acepta y vive su verdad sin molestar a nadie.

Hay un poco de locura dentro de todos. Pero todos tenemos el deber, el poder y la responsabilidad de ser nosotros mismos.

Namasté,

Halima

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