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Halima Cuadra
12:21 pm

Viejos patrones

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Y no tiene nada que ver con los jefes de tu oficina, ni labores de costura.

Pasan los días y estas en las nubes, piensas que lo tienes todo bajo control, miras atrás y ves la persona que solías ser con casi desprecio o lástima, lo tienes todo claro y sabes que nunca más vas a caer en esos malos hábito.

Y de repente justo cuando estas a punto de lograr lo que querías te resbalas y te dejas ir, caes sin parar al fondo y te encuentras justo en el principio, ¿cómo pasó esto?

Hay una teoría que dice que el miedo más grande que tenemos todos es el miedo al éxito, ser exitoso nos asusta, lograr lo que nos propusimos nos aterra por eso nos auto saboteamos. Y sí, esta teoría suena bastante extraña…

¡Nadie en su sano juicio quiere fracasar!

Por mas extraño que suene, este miedo es real. Es difícil de ver porque se esconde detrás de otros miedos, le cambiamos el nombre, se nos escabulle entre nuestras ocupaciones, corre rápido y es difícil de agarrar.
Yo puedo reconocerme cuando estoy en el fondo, pero es la primera vez que estoy aquí con la conciencia de lo que me está pasando, sé lo que estoy haciendo y porque.

Mi plan es escribir, escribir y escribir, exorcizar mis miedos, materializarlos a través de las palabras y solo entonces escoger un plan de ataque, mi plan es sentir, solo sentir, sin juzgar, fluir.

Y eso, escribir, solo eso es mi plan, pasitos de bebe para regresar a mi camino.

Namasté,

Halima

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Halima Cuadra
4:49 pm

Se buscan actores principales

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Tengo un buen amigo que siempre pone esta frase en su estado de Facebook: “Yo soy el actor principal de mi vida”. Debo confesar que hace un tiempo cuando lo leía pensaba que era un egoísta que solo pensaba en él, hasta me molestaba. Estaba tan lejos de comprender lo que él decía.

Gracias a este camino del yoga, que he escogido para mi vida, he llegado a ser una persona muy confiada. Pienso que todos somos buenos por naturaleza hasta que se demuestre lo contrario, y cuando se demuestra lo contrario no es que esa persona sea mala sino que tiene unos motivos que no conozco.

Realmente creo que nadie se levanta en la mañana pensando como hacerle daño al de a lado, al compañero de la oficina, a su amigo, a su pareja, al perro o al gato. Nadie sale al tráfico y empieza a pitar por que te quiere molestar a ti personalmente.

La gente tiene su propia agenda en la cual tu vida y lo que tu quieras es secundario.  Y me voy a explicar un poquito más.
  • El que te está pitando lo hace por que piensa que así te vas a apurar y él o ella va a llegar a donde va más rápido.
  • Si alguien te “serrucha el piso” en la oficina, no es por que te quiere causar daño a ti, sino por que esta persona quiere escalar u obtener una mejor posición laboral, tú eres simplemente un daño colateral.
  • Si tu novia te dice que eres un mal novio por que no la escuchas (y aplica también para los casados), ella no quiere decir que tú eres una mala persona, ella quiere decir que quiere más atención.
Nada es personal, todo está teñido de nuestras intenciones, todos tenemos cosas más importantes que hacer que estar pensando en como fregar a otro.

Hace poco mi teoría fue puesta a prueba, resulta que fui digamos ¨víctima¨ de celos profesionales, yo, que no creo en los celos, no podía explicarme racionalmente como esta persona podía estar haciendo algo para dañarme deliberadamente, los celos van en contra de mi teoría.

Yo me he armado con una red de coaches, amigas y consejeras para estos y otros menesteres. Así que me fui a conversar con un grupo maravilloso de mujeres al que pertenezco, cuando llegué a la reunión con ellas sentía un gran dolor en el pecho.

Les conté lo que había pasado y les pedí su ayuda para lidiar con lo sucedido, les dije que había estado dándole vueltas al asunto y no podía ver el verdadero motivo de sus acciones y no sabía como dejarle saber a esta persona que me había herido y mucho menos como resolver el problema, les hice una descripción detallada de la relación que tengo con el agresor y les conté que si bien yo sabía que nadie hace nada para herirte, no podía entender por que estaba en esta situación.

Estas mujeres me explicaron que probablemente yo estaba causando celos con mis acciones y que por eso me habían atacado de esa manera, mi cara fue de incredulidad total, pero luego ellas añadieron: no trates de resolver la situación diciéndole como te sientes lo que debes hacer es valorizar el trabajo de esta persona y dejarle saber lo especial que es, por que realmente lo es.

Todo me hizo perfecto sentido, una vez más el “ataque”  no tenía que ver conmigo, sino con la inseguridad que esta persona estaba sintiendo en ese momento acerca de su propio desenvolvimiento, al decirme las cosas que me dijo  podía hacer ver que su labor era más importante que la mía. No es que estaba buscando que yo así lo pensará, no, ella solamente quería sentirse mejor con ella misma.

Al final de esta reunión salí sin el nudo con el que había llegado y además con mis creencias intactas: “Todos somos protagonistas de nuestra propia vida”.

Si logras hacer este pensamiento parte de tu vida te aseguro que vas a poder vivir con mucho menos rencor, rabias o al menos te puedes evitar o minimizar malos ratos.

Namasté,


Halima

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Halima Cuadra
1:01 pm

Disciplina y fuerza de voluntad

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Hay dos cosas que parecen ser claves para el buen estado físico y mental: fuerza de voluntad y disciplina. Estas palabras es lo primer que viene a mi mente cuanto tengo una tarea o meta que quiero lograr. Luego aparecen muchas excusas para no entrenar, no comer bien o no cuidar mi energía.
 
Tengo amigas que me dicen: "Es que a mi no me gustan los vegetales". A mi tampoco me gustaban, en la casa de mis padres no se comen vegetales o frutas regularmente, supongo que por que a mi mamá no le gustaban mucho.
 
Tengo otras amigas que me dicen: "odio hacer ejercicios".
 
Esta excusa me encanta: "yo no puedo hacer ejercicios por que se me ensucia el pelo y me tengo que hacer blower". Yo no soy deportista, ni maratonista, ni atleta de alto rendimiento; pero encontré dos actividades físicas que me gusta muchísimo: nadar y hacer yoga.
 
Algunos amigos me dicen: "es que para ti es fácil por que no te gusta la carne y eres bien disciplinada con lo que comes". En fin tengo un montón de estas razones por las cuales muchos que conozco no comen bien o no se ejercitan.
 
No soy una persona disciplinada definitivamente y la fuerza de voluntad no me acompaña, siempre me como un pedacito de pastel cuando voy a un cumpleaños y sigo llamando para salir a la misma amiga que me ha dejado plantada mil veces aunque me he jurado no hacerlo más.
 
Gracias a mis instructores y a mi escuela de nutrición descubrí que todo eso de la disciplina es una gran mentira. Sí, así como lees es una mentira. Yo tengo más de cuatro años de haber bajado de peso y mantenerme, quienes me conocen saben que no soy una adicta al gimnasio, todavía salgo a comer por ahí y me tomo un traguito.
 
No cambié mágicamente, lo único que cambió fue que empecé a probar los vegetales gracias a algunas nutricionistas que visité. Empecé a añadirlos a mis comidas, si de algo me sirve ser curiosa ha sido para esto: investigo miro en la web, busco recetas, si abre un restaurante de comida que no conozco voy a conocerlo, si hay una dieta nueva la pruebo.
 
Hoy en día gracias a esta práctica como más cosas que antes, pero he creado un gusto por las cosas naturales, bien preparadas, y sobre todo por cosas con buen sabor y saludables. Sigo comiendo bastante y abundante, mis amigos me dicen cariñosamente “la yogi que más come”.
 
Me niego a pensar que estar saludable debe ser complicado, me niego a pensar que tengo que pasar 3 horas en el gimnasio diarias para estar en mi peso.  Simplemente no me parece sostenible, no va con mi estilo de vida.
 
El cuerpo humano es maravilloso, entre más tiempo pasas comiendo cosas saludables más creas el gusto por ellas y menos te provoca comer comidas rápidas y procesadas. Pasa lo mismo con la actividad física, entre más lo haces más te provoca.
 
Mi recomendación es que pruebes diferentes cosas. Ve a bailar si te gusta, nadar si puedes, correr es barato, prueba el gimnasio, haz de todo hasta que te topes con algo que te encante. Una vez empieces vas a darte cuenta que la actividad física también es adictiva.

 
Entrevista a personas que ya hayan logrado lo que tú quieres lograr. Ve a una nutricionista, coach o psicólogo, busca ayuda, pero sobre todo sé muy curioso y no tomes nada como la verdad absoluta, tú eres el único que realmente se conoce y que realmente sabes como reacciona tu cuerpo.
 
La receta entonces para cumplir nuestras metas de salud, o sueños es: una vez tengas claro lo que quieres encuentra la manera mas divertida y placentera para llegar a ese fin, sino te la estas pasando bien es muy poco probable que quieras seguir haciéndolo y vas a encontrar cualquier excusa para no hacer nada.

Namasté,

Halima

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Halima Cuadra
5:11 pm

¿Por qué dejé de escribir?

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Tuve una relación a larga distancia hace algunos años, solía escribirle cartas épicas contándole todo lo que hacía y una que otra cosa producto de mi imaginación. Hoy en día quisiera poder echarle mano a esos documentos, por que si bien no eran poesía eran prosa mágica, inventaba tan fluidamente que perdí la cuenta de lo que era realidad. Pero luego de una rabieta con el susodicho eliminé cualquier rastro de toda esa literatura personal que tenía, una verdadera lástima para mis descendientes, digo yo, al menos es una lástima para mi.

Siempre me ha gustado escribir, tengo un amigo que vive en mi país con el cual me escribo, es extraño, pero me gusta tanto esa correspondencia que cuando nos vemos es como tener otro amigo totalmente diferente, cuando nos encontramos hablamos de otras cosas.

Un día conversando con alguien, que tenía mucha influencia sobre mi, tocamos el tema de los emails, correspondencias, blogs en internet y comunicación escrita en general. Él me dijo: “no escribas nada de lo que te puedas arrepentir si ves publicado en un periódico“ o algo así. Sembró en mí algo que hasta ese momento no había pensado ni procesado: me dio PENA. Empecé a sentir pena por lo que escribía y dejé de escribir, le dejé de escribir a mi amigo y dejé de escribir inclusive mentalmente, de repente todo me daba pena.

Hace un tiempo leí “Los Cuatro Acuerdos“ de Don Miguel Ruíz, este libro describe una serie de pasos para lograr libertad del alma y algo de felicidad. Uno de estos acuerdos trata acerca de cuidar tus palabras y otro habla sobre que nada es personal. No puedo dejar de recomendar este libro, es corto y puede ser leído varias veces.

Después de leer este libro y empezar a practicar el hábito de no tomarme nada personal fui capaz de volver a escribir.

Definitivamente lo que esta persona me dijo no tenía la intención de inhibir mi deseo de escribir, me lo dijo para protegerme. Yo tomé muy personal sus palabras y atrofié una necesidad vital para mí. Por no entender que lo que me decía no tenía nada que ver conmigo sino con él y sus vivencias, no tenía la intención de definirme.

De igual manera me cuestiono cuantas cosas digo sin pensar y sin cuidar mis palabras, quien las recibe no tiene por que interpretar lo que yo estoy pensando, ¿cuántas cosas decimos producto de nuestras propias experiencias y limitaciones?

Hoy en día trato de usar palabras mas amorosas, menos criticonas… ¡trato!, no siempre lo logro, pero la práctica hace el maestro.

Namasté,

Halima

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Halima Cuadra
3:50 pm

3 días después

Hace un tiempo pasé por un momento muy triste en mi vida, uno de esos momentos en donde sientes que no puedes respirar, cuando piensas que lo único que no quieres es estar solo y cuando estas acompañado lo único que quieres es estar solo. Sentí la desesperación de no poder pensar claro y solo tener en mi mente lo triste que estaba.

He pasado los últimos años de mi vida haciendo mucho estudio interior: leyendo los famosos libros de “auto-ayuda” que tanto desprecié en mis veintes, y descubriendo pasos concretos de cómo salir de una depresión. Gracias a este estudio hoy sé que las mujeres conversamos nuestros problemas y los de otros no solo por simple y banal bochinche, sino que este tipo de contacto entre amigas nos hace producir una hormona que se llama oxitocina la cual nos da una sensación de bienestar y seguridad social, estado altamente recomendado cuando estamos atravesando por un estado triste o depresivo.

En mi búsqueda de una solución rápida a mi tristeza empecé a conversar con muchas buenas amigas y amigos que tengo, tratando de generar la mayor cantidad de oxitocina posible, oí de todo tipo de buenos y amorosos consejos, pero hay uno que me quedó muy claro y fue este: “espera 3 días, no hagas nada más, sigue pensando en lo que quieras, no te castigues, solo espera 3 días y vas a ver que todo va a estar mejor”.

Esperé 3 días y ¡sí! estaba mucho mejor, no voy a decir que estaba menos triste pero tenía un plan de acción a seguir. Ese consejo resonó en mi durante esos días, me di permiso para llorar, pensar mil y un vez en lo que estaba pasando, me dio mucha libertad y al final del tercer día, aunque seguía triste,  sentí mucho optimismo y mucho amor hacia mi misma y mis sentimientos. Sabía que todo iba a estar bien.

Ese consejo ahora lo uso para todo, cuando tengo que tomar una decisión importante, espero 3 días, cuando estoy molesta con alguien y quiero gritarle cuatro verdades, espero 3 días. Cuando alguien me hiere con sus palabras, espero 3 días. En todos los casos nada más me ha traído enormes beneficios y mucha claridad en mis acciones.

En esos 3 días logro identificar mi responsabilidad sobre mis sentimientos, que lo que la gente me dice no define quien soy y separo mi ego de lo que realmente está pasando para poder estar en paz conmigo misma.
 
Estos 3 días no son mágicos, a mi me ha ayudado el hecho de estar esperando con mucha conciencia 3 días de incertidumbre o dolor para luego tomar una decisión y empezar a sanar.
 
Namasté,


Halima

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Halima Cuadra
6:52 pm

Ser uno mismo

Hace unos días leí una nota sobre una chica que a sus 27 años quería ligarse las trompas porque ella estaba segura que no quería tener hijos, comenté esa noticia con unos amigos y la polémica empezó.

Resulta que varios doctores se negaron a llevar a cabo el procedimiento alegando que esta chica estaba muy joven, y que quizás más adelante pudiera cambiar de parecer.

Algunos de mis amigos estaban del lado de los doctores y otros decían que la chica tenía el derecho sobre su cuerpo, que era una adulta y ella podía decidir.

En ese momento quise escribir sobre los derechos de la mujer a decidir si quiere o no tener hijos. Pensé y pensé como hacerlo de una manera políticamente correcta y no la encontré. Encontré, sin embargo, que la polémica se desata no porque la chica tenga o no razón, sino porque nos causa mucho miedo que alguien sea tan abiertamente diferente y que desafíe de esa manera lo normal. Una mujer que diga que no quiere tener hijos con tanta seguridad no es común, pudiéramos pensar que va en contra de lo que “toda mujer quiere”: ser madre.

Nos asusta que se rompan las reglas porque seguro luego de eso vendrá el caos. Cuando tenemos frente gente valiente que se atreve a vivir su verdad nos reta a vivir la nuestra. Y eso nos causa molestia.

Desafiar todos los estándares que nuestra sociedad, amigos y familiares nos establecen, y que nosotros aceptamos como reglas, es duro y asusta.

Todos tenemos diferentes dones, gustos y habilidades, unos más aceptados otros un poco mas excéntricos. No todos nos atrevemos a defender nuestros valores contra viento y marea, como la chica que quiere evitar ser madre. Pero todos tenemos la capacidad de vivir nuestra vida y expresarnos  como realmente somos.

Un día me di cuenta que aunque mi mamá siempre me dijo que no tenía porque ser igual a nadie, yo vivía según lo que la sociedad esperaba de mí y no como realmente quería. Este tipo de conducta nos enferma física, mental y espiritualmente. Yo me sentía enferma y decidí buscar ayuda.

Gracias a los consejos de diversos profesionales como: mi profesor de yoga, mi coach y mi psicóloga, pude encontrar dentro de mí el valor que necesitaba para vivir la vida que quería, haciendo lo que me daba satisfacción. Da miedo, pero buscar ayuda es importante y reconfortante.

Mi consejo es: si sientes molestia o miedo por algo que esta pasando dentro de ti, busca alguien con quien hablar. Puedes encontrar entre tus conocidos alguien que haya pasado por algo similar. Sino encuentras a nadie que le tengas la confianza suficiente para tener este tipo de conversación puedes buscar ayuda profesional. Existen muchos profesionales hoy en día que pueden guiarte, busca la opción que más se ajuste a tus creencias y forma de ser. Lo importante es que poco a poco empieces a oírte y a diferenciar tus deseos de los deseos de los demás.

Cuando decides a aceptarte como eres y serlo sin pena pasan cosas maravillosas. Te empiezas a querer a ti mismo de una manera que no pensabas que fuera posible, empiezas a ser tu mejor compañía, te diviertes solo. Lo que te permite escoger amistades más afines a ti, no pasas el tiempo con cualquiera por miedo a la soledad.
Lo único malo es que se empiezan a alejar de ti las personas que viven desde el miedo, porque los retas a ser ellos mismos. Pero no te preocupes por que en cambio empiezas a atraer gente como tú, gente que se acepta y vive su verdad sin molestar a nadie.

Hay un poco de locura dentro de todos. Pero todos tenemos el deber, el poder y la responsabilidad de ser nosotros mismos.

Namasté,

Halima

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Halima Cuadra
12:59 pm

Como nos habla nuestro cuerpo

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No es ningún secreto que la gran mayoría de las mujeres tenemos, o hemos tenido, una relación de odio-odio con nuestro peso. Algunas queremos pesar menos, la mayoría, otras quieren pesar más, esas son unas pocas afortunadas que se dejan odiar por el resto de las mortales. Algunos hombres también entran en esta carrera por perder o ganar peso, la psiquis del hombre es diferente y las razones para querer perder peso pueden ser  muy distintas. Para ambos quizás la solución puede ser la misma.

Mi intención no es escribir un post más con consejos de cómo adelgazar, todos sabemos a estas alturas que hacer. Tenemos acceso a mucha información ya sea en libros, internet, radio o televisión: come menos, más verdes, más agua, más ejercicios, duerme más, menos alcohol, deja de fumar y ¡listo!.

Pero ¿por qué se nos hace tan difícil seguir estos ¨simples¨ pasos?

Te voy a contar mi experiencia, quizás esto te sirva de referencia y puedas ver las cosas desde otro punto de vista.

Hace ya casi 20 años empezó mi lucha contra mi peso y mi imagen. Durante mi adolescencia y consecuencia de un par de viajes al norte gané 10 kilos que me atormentaron desde entonces hasta hace 4 años más o menos. Hemos tenido una relación complicada, algunas veces me abandonaron y otras se quedaron conmigo más del tiempo que hubiese querido, trayendo más kilos a acampar en mi cintura. 
Aún sabiendo todo lo que tenía que hacer, no lograba perder el peso que quería de una manera permanente.

Me decía a mi misma que no tenía tiempo para hacer ejercicios, y que además yo no era atlética. Tengo el recuento de las mejores excusas para no llevar una vida sana y ordenada.

Mi llamada de atención fueron 2 cosas:
  • Mis constantes migrañas, que ya estaban fuera de control.
  • Mi profesorado de Yoga.
Estaba sufriendo de migrañas. Siempre he tenido miedo a volverme loca y me refiero a sufrir seriamente una enfermedad mental, no loca como dice la gente que estoy, esa locura temporal es una forma más creativa de ver y afrontar la vida. No, esa no, me refiero a una enfermedad seria y reconocida con nombre propio y que aparezca en Wikipedia.

Dentro de esas enfermedades mentales la que más me atormenta es el Alzheimer, mi abuela materna murió de esta terrible enfermedad y tiene un componente genético. Supuse que el estar lastimando mi cabeza constantemente no sería bueno para evitarla.

Tenía que hacer algo. Hace un tiempo leí que las migrañas podían ser provocadas por ciertos alimentos. En algunos casos es un bajón de azúcar después de haber comido algo muy alto en azúcar; el cuerpo se descompensa y produce esa sensación de mareo, dolor y estrellitas. Mis migrañas están provocadas directamente por lo que como.

Estudiando mi profesorado de yoga conocí algo que se llama Ahimsa. Trata de la no violencia contra ningún ser vivo (es la base del vegetarianismo), lo más importante, no violencia contra nosotros mismo.

Me chocó en ese momento como siendo una aspirante a profesora de yoga yo estaba cometiendo obviamente actos violentos contra mi cuerpo. Me daba pena pensar que les iba a enseñar a mis alumnos a no ser violentos y que en el fondo yo era una hipócrita por que yo me estaba causando dolor. Y para rematar sentía que mi apariencia física no era la de una “yogi”.

Las cosas te llegan cuando estas listo y en esos días me llegó un email de una Coach de Salud Holística que estaba recomendando el programa de otra Coach para desintoxicarse. Me inscribí inmediatamente, ¡eso era lo que necesitaba una medida más drástica!. Porque por más que comía cosas sanas y bajas en azúcar, seguía sufriendo de migrañas.

Empecé el programa de desintoxicación por 21 días, donde además de desintoxicarme físicamente me desintoxiqué emocionalmente. Durante el programa la Coach nos pedía que escribiéramos sobre nuestros sentimientos y reacciones a lo que comíamos. Al finalizar mis migrañas eran historia, había comprendido como mis emociones afectaban directamente la manera en que mis alimentos eran procesados por mi cuerpo y como afectaban mis decisiones frente a lo que comía. Lo mejor: había perdido el miedo a comer.

¿Cómo lo hice?

Entendí que mis migrañas eran causadas tanto por mis toxinas físicas como por las emocionales. La solución para mi peso y dolencias, no era un régimen alimenticio, ni aprenderme los valores calóricos de cada alimento. Era oír mi cuerpo, mi coach me ayudó a identificar donde había ruido en mi vida y como calmarlo para poder empezar a oírme. El enfoque de un Coach Holístico era el que yo necesitaba.

El cuerpo constantemente nos manda mensajes de lo que quiere y es solo cuestión de afinar el oído. Por ejemplo: sentir dolor físico es un mensaje alto y claro que necesita atención porque lo hemos ignorado.

A partir de ese momento he perdido esos 10 kilos, poco a poco, hoy en día ni siquiera son importantes. Aprendí a oír mi cuerpo y mis deseos, ¿qué es lo que realmente quiero comer? ¿qué es lo que realmente quiero hacer? ¿quiero caminar? ¿quiero nadar?.

Puede ser que no seguimos esos pasos tan sencillos para llevar una vida saludable porque estamos ocupados en otras cosas, porque pensamos que cuidar nuestro estado físico es superficial, o porque tenemos mucho ruido y distracciones que nos alejan de nosotros mismos.

Todos somos diferentes y puede ser que mi solución no sea la tuya, pero mi solución acepta ser adecuada por cada quien, quizás valga la pena probarla, ¿verdad?.

Si tienes problemas con tu peso y quisieras que fuera diferente te recomiendo buscar ayuda y no conformarte con poco. Somos seres complejos, pero las soluciones no deberían ser complicadas ni estandarizadas. Yo te sugiero seguir pasos sencillos que tomen en cuenta todas las áreas de tu vida, quédate cerca de aquellos consejeros o profesionales de salud que además de decirte que comer te pregunten como estás y como va el trabajo.

Namasté,

Halim
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Halima Cuadra
8:32 am

Mi momento más feliz

Tengo una relación muy agradable con mi mama, para los que creen en otras vidas les digo que esa mujer y yo fuimos hermanas en otra vida, para los que no, simplemente les cuento que yo la veo a ella como una amiga a la que le cuento todo, y que sin decirle mucho siempre puede leer mis estados de ánimo.

En nuestras tertulias donde solemos repetir el mismo cuento una y otra vez  sin que eso logré desinteresarnos por lo que la otra habla, hay un tema que a mi mamá le gusta contarme: la época de su vida en la cual ella se sintió más feliz. La época siempre es la misma una franja de tiempo entre sus 19 y 25 años, donde según cuenta no tenía ninguna responsabilidad pero era independiente económicamente, viajaba y se divertía.

Tengo un buen amigo con el cual siento mucha conexión que también me ha conversado lleno de ilusión de su época más feliz. Para él fue su niñez, sus años de primaria hasta justo antes de la adolescencia.

Ambos en su momento me han hecho reflexionar en cual es mi momento más feliz y durante varios años he estado examinando y valorando varias etapas de mi vida para encontrar ese momento, y quería encontrarlo porque si por esas cosas de la vida me encuentro con el genio de Aladino y el señor me dice que me va a cumplir el deseo de volver a un momento de mi vida que quiera volver a vivir quiero tenerlo listo y claro, para no fallar, para pedir exactamente lo que quiero.
Esta es otra parte de mi personalidad, mi primera carrera es Ingeniera Industrial y me gustan mucho los números y las cosas exactas, delimitadas, que se puedan comprobar. Estar lista para eventos por si las moscas es algo que forma parte de mi andar por este mundo.

Una de las cosas que recuerdo todos los días es disfrutar el momento, estar presente, es una enseñanza del Yoga. Estar en el presente y disfrutarlo es algo que trato de transmitir a mis clientes de coaching y a mis alumnos de Yoga, no pensar en otra cosa que no sea lo que están haciendo en ese momento. Tener un plan pero no perderme el camino, disfrutar el camino por el que ando, que es lo único seguro que tenemos, lo único que se puede modificar es el ahora. Al futuro no estamos seguros que llegaremos y el pasado no podemos manipularlo.

La verdad es que yo no quiero volver a ninguna época pasada, después de analizar y de evaluar y comparar diversos momentos de mi vida, llegué a la conclusión ya hace unos años, mucho antes de conocer el Yoga, que mi momento más feliz es ahora.
Cuando era niña era feliz de jugar con mis hermanos y de que mi abuela me consintiera en todo; en la escuela secundaria era feliz de no tener que pagar la renta, no tener responsabilidades y escoger las amigas que me han acompañado por más de 20 años y no me imagino mi vida sin ellas; cuando estaba en la universidad era feliz de escoger mi futuro, de jugar al adulto; cuando empecé a trabajar estaba feliz de la independencia económica; cuando me mudé de la casa de mis padres estaba feliz de tener mi espacio.

Cada etapa me ha dejado amigos entrañables, seres maravillosos que me han regalado sus secretos y un poquito de sus vidas; en el 99% de las relaciones de pareja en las que he estado he sido feliz, de todas he aprendido cosas de mi personalidad, me han empujado a estar donde estoy y ser quien soy, hombres encantadores que me han permitido ser su amiga y confidente por un periodo de sus vidas. Como todos he sufrido con rupturas y desamores, pero ese pedazo es solo una pequeña veta del todo.
Si me encuentro con el genio pues le voy a contar que soy feliz, que no quiero volver a ninguna relación del pasado, ni quiero volver a ser la niña en faldita de cuadros que no quiere desayunar, que no quiero trabajar en un banco, que amo a mis padres y lo que mas me gusta es visitarlos, en fin creo que tengo mucho que contarle, por que cuentos es lo que hay.

¿Qué le pediría?

Le pediría un botón, un botón que me sirva para apretarlo cuando este ansiosa por un problema futuro que me aqueje en el presente y que me relaje; ese mismo botón tiene que servir para los que me conocen y quieran vivir en el presente felices,  por que me mortifica ver amigos, familiares o clientes tratando de estar en otro lado que no sea aquí y ahora. Quiero un botón que me sirva para acordarme que me gusta mi presente mas que mi pasado y que mi futuro me va a gustar mas aún.


Namasté,

Halima
Heart In Sand by Petr Kratochvil

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Halima Cuadra
7:04 pm

Aprendiendo a meditar

Tengo 8 años de estar tratando de ser lo mas yogi posible, en algunas etapas he estado muy conectada con este deseo en otras muy alejada de esta práctica.

Los últimos 3 años han sido los mas intensos, esto me llevó el año pasado a tomar el profesorado de Yoga para poder compartir esto que siento cuando practico, con los demás. Es una necesidad de compartir el bienestar que me brinda más que cualquier otra cosa buena que me haya traído, y haber hecho el profesorado me trajo un montón de nuevas y maravillosas experiencias que en otro post te contaré.

Una de las cosas que más me llaman la atención del Yoga es la meditación, y así como me llama la atención era una de las partes que encontraba más difícil. No podía sentarme por 5 minutos, al menos quieta con la mente en blanco, ¿quien sintiendo que las piernas se le duermen puede no pensar en eso?, me desanimé muchas veces y lo volví a intentar otras cuando me sentía inspirada o sentía “esta vez si lo voy a lograr”. Probé varias técnicas, compré 3 libros, que no leí, en fin investigué y traté.


Antes de seguir y para que esta historia haga sentido hay otra cosa que tengo que contarte: a mi me gusta cantar.

Mis hermanos se sorprende que lo haga decentemente, cuando era una niña pegaba alaridos horrorosos y molestos cada vez que lo intentaba, me gané la fama de mala cantante, bueno no simplemente mala sino malísima.

Esto me duró hasta principio de mis años veintes. Un día sentada en un bar karaoke tuve un momento que sin ser muy pretenciosa podría llamar de iluminación, lo que pasó fue que por primera vez pude oírme, hasta entonces yo NUNCA me había oído, hasta ese día entendí la molestia que le causaba a mis hermanos cuando cantaba. Y sí fue en un bar karaoke al que asistía a morirme de la envidia de oír a todos cantar menos yo, así de masoquista es uno a esa edad. Ya sé que no era un sitio muy yógico pero este fue el escenario para la primera vez que puedo recordar que me conecté conmigo misma y me oí. Y no tengo mucha experiencia en estar iluminada, o mejor dicho, no sé nada al respecto, pero ese momento definitivamente me lanzó una luz a mi vida. Y una adicción al karaoke que no se me quita.


Volviendo a lo de la meditación, como te estaba contando hay muchas maneras de meditar y yo descubrí una que me ha fascinado y es la meditación cantada, lo cual ahora me es más natural, desde que me oigo. Supongo que puedes agarrar una canción cualquiera y repetirla mil y un vez hasta que logres no tener que pensar en lo que estas diciendo y solo sentir, pero el mundo de los yogis tiene muchas canciones en diferentes idiomas antiguos entre ellos Gurmukhi, ahí te dejo el link a Wikipedia por si quieres saber más sobre este idioma. Al uno no entender exactamente lo que dice es mas fácil no pensar en nada y como nunca antes las has oído pues no te traerán ningún recuerdo, con miedo de sonar cursi me atrevo a decirte que lo que vas a sentir es mágico.

¿Y la postura? Ni te preocupes siéntate de alguna manera cómoda para ti en un principio, y canta, canta, canta.

¿Y si no sabes cantar? Tampoco importa, busca un lugar privado y listo.

A mi esta meditación me ha ayudado a crear resistencia para estar sentada más tiempo, y ahora hasta logro estar un par de minutos tratando de no pensar en nada, una cosa me ha llevado a otra.

Te dejo aquí abajo algunos links de canciones o sites que me gustan para meditar, y cuéntame que tal te va.

http://www.spiritvoyage.com/globalsadhana/expandyourintuition
http://www.youtube.com/watch?v=c1XCS0g6J4A
http://www.youtube.com/watch?v=tZZAAxmAb5A&feature=related

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Namasté,


Halima

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Halima Cuadra
11:06 am

¿Cómo caer en gracia?

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Mi abuela Minda siempre decía: "Es mejor caer en gracia que ser gracioso".

Yo pasé muchos años de mi vida sin entender exactamente que querían decir esas palabras pero como mi mamá y ella las repetían yo aprendí a repetirlas.

Un día como dicen coloquialmente en Panamá me cayó el cuara. Otro dicho… un cuara en Panamá es la moneda de 0.25 centavos, o un cuarto de dólar, para comprar una canción en las rocolas viejas usas esa moneda y cuando cae el cuara arranca la canción, es decir, entendí a que se referían mi mamá y mi abuela con ese dicho.

Uso mucho ese dicho y siempre recibo mis palabras con caras de signo de interrogación, supongo que no soy la única a la que el cuara le demora en caer, así que he decidido a continuación tratar de explicar el dicho de mi abuela. Para eso voy a dividir la oración en dos partes.

"Caer en gracia"
Se refiere a alguien que simplemente te cae bien y no importa lo que haga o deje de hacer, esa gente que ves y dices: no sé por que me cae bien, se ve buena gente. O aquel que dices: tiene un no sé que que lo hace atractivo/a, me gusta y no se por que si hasta es medio grosero/a. 

"Ser gracioso"
Cuando alguien tiene cualidades que se reconocen universalmente como buenas o hermosas o graciosas. También puede ser esa persona que trata de agradar.
Entonces en conjunto se refiere a que es mejor caer bien por que si, a tratar de caer bien.

La primera vez que logré comprender este pedazo de sabiduría de mi abuela, pensé que se refería a esas personas que de manera egoísta no ven tus esfuerzos por caerles bien y en cambio favorecen a gente que no hacen ningún esfuerzo. Y siempre lo usé desde esta perspectiva. 

A ese razonamiento le seguía un: bueno uno no hace las cosas para que se lo agradezcan pero.... 

Y es que ese punto de vista esta basado en la culpa y la pena, pena de no agradarte y culpa por pensar que merezco las gracias por lo que hice y no hacer las cosas desinteresadamente. No es que no sea correcto lo que estaba pensando pero le da todo el poder de mis emociones a otra persona que no soy yo, según como esa persona reaccione yo voy a sentir pena, culpa o alegría.

En mi vida he tenido que hacer trabajo interno por muchas razones, y una de las cosas que más me han servido o una de las frases que mas me gusta es: uno es responsable por sus emociones. Y sí, es muy fácil decirlo, pero ¡oh! que difícil interiorizarlo.
Recientemente se me presentó una situación donde el dicho cabía perfectamente y justo cuando iba a decirlo me cayó el segundo cuara y tuve un momento de claridad, ¿qué tal si realmente lo que importa no es ni caer en gracia ni ser gracioso? 

Entendí que lo que importa es ser uno mismo, grosero, gritón, despeinado, chistoso.... no importa lo que seas  insiste en ser tu mismo, esa es la única manera de ser genuinamente gracioso, y serás gracioso para la gente que este cerca tuyo, que seguramente serán los que atrajiste como un imán con tu verdadera personalidad. Porque no hay nada menos gracioso que alguien tratando de ser alguien que no es, o haciendo cosas que no le salen naturalmente.

Y si a alguien no le gustas pues ni modo, ser tu mismo molestará a muchos, como dicen: uno no es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo. Pero te traerá mucho confort y felicidad a ti mismo. 

¿Y no es eso lo que venimos a hacer a este mundo, tratar de ser felices?

Namasté

Halima

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